Antes de la aparición de los primeros vehículos, las personas se desplazaban en carruajes impulsados por animales o mediante vehículos accionados por la propia fuerza motriz del conductor. Por lo que no fue hasta la fabricación artesanal de los primeros modelos de coche, cuando la mecánica automotriz empezó a ser realmente un oficio.

El primer modelo apareció en 1901, de modo que sus creadores pueden considerarse los primeros mecánicos de automóviles del mundo. Junto a su creación aparecía una nueva necesidad en sociedad, la de mantener y reparar dichos vehículos, dando lugar así a la profesión de mecánico.

Durante los primeros años desde su fabricación, pocos podían permitirse el lujo de contar con su propio vehículo, y tampoco existían mecánicos especializados para realizar el mantenimiento o reparar cualquier imprevisto que pudiera ocurrir durante los viajes.

Para ello, los propietarios tenían que acudir a mecánicos de bicicleta o herreros para que les arreglaran las piezas o fabricaran unas nuevas a cambio de una cantidad considerable, ya que muchos trabajaban por horas.

En algunos casos, estos dueños optaban incluso por contratar a un chófer-mecánico encargado de conducir el coche y mantenerlo en perfecto estado.

Según la Asociación Internacional de Mecánicos y Trabajadores Aeroespaciales (IAM) «los propietarios de automóviles de clase alta reconocieron el conocimiento especializado de sus conductores, abriendo un nuevo nivel de pago y privilegio para los conductores de carruajes y lacayos dispuestos a aprender el oficio».

De este modo, estos primeros mecánicos jugaron un papel muy importante en la historia del automovilismo social, a la vez que a nivel económico reduciendo la brecha entre la clase alta y la baja.

En cuanto al target de los propietarios de estos primeros vehículos, el comprador habitual era un hombre de clase alta, preferiblemente con conocimientos especializados en el mantenimiento de estos. 

Se trataba de un sistema de negocio muy fragmentado, una gran cantidad de talleres con pocos operarios donde el precio se fijaba por el número de horas que el mecánico dedicaba a cada cliente, este sistema recibía el nombre de Flat Rate en Estados Unidos.

Con el fin de contextualizar los antecedentes de los talleres mecánicos, la industria del sector automovilístico fue evolucionando y poco a poco fueron surgiendo marcas y modelos diferentes lo que provocó que estos choferes-mecánicos fueran insuficientes. Una vez llegados a ese punto, aparecieron los primeros talleres independientes con mecánicos especializados en cada una de las marcas fabricantes de automóviles.

 

Bertha Benz, pionera en el sector del automóvil

La esposa del conocido fabricante de motores Karl Benz, Bertha Ringer, una mañana de agosto de 1888 dejó 

Imagen antigua del siglo XIX en blanco y negro con Bertha Benz conduciendo el primer coche de tres ruedas de la historia del automóvil.

una nota a su esposo en la que le indicaba que llevaría a los niños a ver a la abuela, que vivía en Pforzheim, pero no mencionó cómo planeaba realizar el trayecto.

Se trataba de un viaje largo de 106 kilómetros, que fue posible gracias a un prototipo con el que comprobó que se trataba del invento más importante en la historia del transporte. Su objetivo era claro, quería demostrarle a su esposo que no había comercializado su invento de manera adecuada, y que el invento en el que ambos habían invertido mucho dinero se convertiría en un éxito. 

La leyenda cuenta que durante el camino Bertha se detuvo varias veces en pozos de agua para reponer el líquido de enfriamiento del motor, además de usar la aguja de su sombrero para limpiar la manguera del combustible y la liga de sus medias para atar un conducto que perdía líquido.

Bertha vivió hasta el 5 de mayo de 1944, muriendo a la edad de 95 años. Hoy en día cualquiera puede ir a Mannheim y volver sobre los pasos siguiendo las señales de la ruta conmemorativa de Bertha Benz, la ‘Bertha Benz Memorial Route’. Fue incluida en el Salón de la Fama del Automóvil el 21 de julio como una de las personas más importantes en la historia del automóvil.

 

La especialización de la mecánica

Imagen de cerca de un neumático nuevo y en el fondo un mecánico reparando el neumático de un coche | Mycaready Technologies

En cuanto a la estandarización de la fabricación en masa de vehículos, debemos reconocer la figura de Henry Ford, pues a pesar de que los vehículos Ford no eran tan avanzados como los automóviles europeos, sus piezas estandarizadas permitieron que fueran más rápidos de fabricar y más baratos de comprar.

Una vez estandarizadas las piezas, el oficio de mecánico de automóviles se volvió más fácil de aprender, los mecánicos más experimentados trabajaron más rápido, lo que suponía menores costes para el propietario y mayor posibilidad de negocio.

Alfred P. Sloan creó un plan para impulsar la demanda de automóviles nuevos e ideó el modelo más reciente y de moda. Sin embargo, consideraron otras opciones para lograr un estilo de automóvil de mayor nivel, dando paso a la industria de reparación de carrocerías.

Desde ese momento, las personas en la industria automotriz podrían comenzar a enfocarse en la carrocería y la mecánica automotriz. Tras la Segunda Guerra Mundial surgieron nuevas marcas y modelos, y prácticamente todo el planeta empezó a desplazarse en automóvil, de este modo la profesión mecánica se profesionalizó cada vez más. 

Hoy en día existen varias especialidades en la mecánica automotriz, y entre ellas encontramos la mecánica general, servicio ligero y pesado, transmisiones automáticas, suspensión, diagnóstico y afinación, laminado y pintura, frenos convencionales y ABS, reparación de elevadores y chapas, rectificación, reconstrucción de motores, inyección electrónica, etc.

Finalmente, la industria automovilística ha seguido creciendo, los cambios en la industria mecánica y la reparación de carrocerías están impulsados en gran medida por la tecnología. A medida que los vehículos avanzan tecnológicamente, se vuelven más eficientes, potentes y duraderos. Por ello, los mecánicos de automóviles deben continuar su formación con el fin de no quedarse atrás en una industria que evoluciona constantemente.