Hace unos días os anunciábamos que el Parlamento Europeo había llevado a votación el fin de la producción y distribución de los coches de combustión. Dicha votación salió adelante con el apoyo de la mayoría del Parlamento. Sin embargo, pese a que todo indica que va a prosperar la medida aún tiene que pasar una última validación para transformarse en una ley firme. Esta validación la realizará cada país, que deberá anunciar en los próximos meses si apoya la medida o si, por el contrario, se opone a tirar adelante esta ley. Con el precio de los carburantes en una imparable subida y apuntando a llegar hasta los 3 euros el litro, la transición a la electrificación también puede ser un factor diferencial para cambiar la tendencia de compra de los usuarios.

¿Hay algún coche que escape de esta regulaciones?

La respuesta es sí. Los europarlamentarios propusieron distintas enmiendas al proyecto de ley pensando en sus fabricantes locales. De esta manera nació la «enmienda Ferrari«,  una excepción que se ponía de lado de los fabricantes con unas ventas totales inferiores o exclusivas. Propuesta por parlamentarios italianos tiene el objetivo salvaguardar legalmente los intereses de Ferrari, Lamborghini y Pagani, principalmente. Esta enmienda comprende dos grupos de fabricantes, los que producen hasta 10.000 unidades y los que sus niveles de producción están por debajo de las 1.000 unidades. Esto puede hacer que, marcas que se muevan en cifras ligeramente superiores recorten sutilmente la oferta para entrar en este segmento exclusivo de combustión térmica. Este podría ser el caso de Ferrari que según los últimos datos su producción anual se encontraba ligeramente superior a las 11.000 unidades. Esta medida se extiende hasta 2036.

¿Qué marcas se pueden beneficiar de esta enmienda?

Las principales beneficiadas de este apartado legal son marcas deportivas o de lujo, cuanta más exclusividad menos unidades. Dejando a un lado las marcas italianas mencionadas, otras como la sueca Koenigsegg o las británicas Caterham, Aston Martin o Rolls Royce también pueden verse en una posición favorable. Si bien esta prórroga es una medida a corto plazo para facilitar la transición eléctrica de marcas con menores números de producción, todo apunta a que se dispararán los precios, como coletazo final de los combustibles fósiles. Estas marcas exclusivas tratarán de lanzar las últimas ediciones limitadas de combustión que serán auténticas obras para coleccionistas.

¿Cómo encajarán en el nuevo contexto?

 

Hay marcas más temerosas que otras sobre su futuro. Por ejemplo, Ferrari ya ha lanzado un coche híbrido que, pese a su poca autonomía en modo eléctrico ha tenido una buena acogida entre los seguidores de la marca. No sucede lo mismo con los fanáticos de Rolls Royce, cuyos seguidores han manifestado abiertamente su rechazo a la electrificación de la marca. Sin embargo, en su hoja de ruta, los planes pasan por una electrificación enfocada en el lujo, tanto por la calidad como por la comodidad.