Los neumáticos son el único elemento del vehículo que está en contacto constante y directo con el suelo, por lo que determinará en gran medida la seguridad y comodidad del conductor a la hora de circular. Pero, ¿cómo se repara un neumático?

Como ya se expuso en el post anterior ¿Cuáles son las mejores marcas de neumáticos?, el neumático es la base del vehículo, por lo que, en caso de pinchazo o reventón, este debe ser reparado de forma inmediata. Existen situaciones como la rotura, la presencia de bolsas de aire, el hecho de que dicho neumático ya haya sido reparado anteriormente o si se trata de neumáticos run flat, que no son reparables y por tanto, suponen que el neumático deba ser sustituido por uno nuevo.

Existen también situaciones en las que el daño puede ser reparado, como por ejemplo, cuando los daños se sitúan en la banda de rodadura o el diámetro del agujero es inferior a 6 milímetros.

Para estos casos, existen varios sistemas de reparación:

Sistemas de reparación exteriores (temporales)

  • Los Kits de espuma antipinchazos. Un sistema automático donde el bote sellante se conecta al compresor de aire y el tubo del compresor a la válvula de la rueda, seguidamente el compresor introduce la espuma y el aire hasta alcanzar la presión correcta.
  • Tiras de caucho. Contienen un sellado instantáneo que permite seguir con la conducción sin necesidad de actuar sobre el interior del neumático.
  • Mechas. Un sistema ideal para daños pequeños en la banda de la rodadura donde el neumático no ha perdido aire. Para ello, se debe agrandar el agujero y limar el neumático hasta que el útil entre y salga sin esfuerzo. Seguidamente, introducir parte de la mecha con crema vulcanizante, girar el útil 90º y extraerlo comprobando que la mecha se ha cortado correctamente y ambos extremos permanecen en su lugar. Cortar los extremos sobrantes, esperar a que vulcanice completamente e hinchar el neumático con la presión correcta.
  • Sustitución de válvulas. Un sistema realizado con un kit específico que permite devolver la presión correcta al neumático, sin necesidad de ser desmontado de la llanta.

 

Sistemas de reparación interiores

- Parche seta Schrader (PRP). Un sistema que dispone de un vástago que se introduce en el pinchazo y de una base que sella la superficie interior del neumático.

- Parche en frío o autovulcanizable. Su proceso de aplicación no requiere de un aporte térmico, ya que el parche se adhiere a la superficie del neumático gracias a su composición química.

- Parche vulcanizado, se trata de un método de gran durabilidad cuyo funcionamiento es el siguiente:

Para preparar la zona, se debe lijar aquella en la que se colocará el parche, y abrir y biselar el borde del pinchazo por la parte exterior del neumático. Una vez preparada, poner el parche en la parte interna del neumático y ejercer presión para eliminar las bolsas de aire que puedan haber quedado. 

Sobre la zona externa, se debe aplicar un compuesto de goma vulcanizante y moldear para igualarlo con la superficie. Una vez vulcanizado el parche, aplicar adhesivo sellador y por último, lijar la superficie y rehacer el dibujo de la parte externa del neumático.

En definitiva, existen gran variedad de situaciones en las que se necesita reparar un neumático y distintas opciones para ponerle remedio, cada una de ellas adecuada a una situación específica. Por tanto, es recomendable que sea el mecánico quien decida qué hacer en cada caso, de manera que llevar el coche al taller es la mejor de todas las opciones.