El renting y el leasing son dos formas de arrendamiento de un nuevo coche a largo plazo, y aunque existe la tendencia de financiación a la hora de adquirir un coche propio, también encontramos otras alternativas para disponer de un vehículo. En este artículo te contamos qué opción es la más rentable para ti.

En los últimos años, el leasing y renting han cobrado mayor protagonismo como método de financiación de vehículos tanto para particulares como empresas. Ambas opciones presentan características y ventajas con respecto a la compra de un vehículo, pero en algunos casos es mejor optar por una que otra, y viceversa.

Como explicamos en el post ¿Qué es el renting de coches?”, se trata de un contrato de alquiler de un coche a largo plazo con la particularidad de que se fija una cuota mensual durante un tiempo determinado. Este tipo de contrato de arrendamiento incluye todos los servicios que implica su uso.

El leasing es también un contrato de alquiler de vehículos a cambio del pago de unas cuotas periódicas aunque, al finalizar el contrato, el arrendatario tiene la opción de comprar el coche pagando una cantidad. Exige un contrato con duración mínima de dos años, y la diferencia principal frente al renting, es que requiere el pago de una cuota de entrada, además, la empresa o particular que recibe el vehículo debe asumir los gastos derivados como, por ejemplo, impuestos, seguros, mantenimiento, etc.

Entonces... ¿qué es mejor, el leasing o el renting?

Con el renting una vez terminado el contrato dispones de la opción de devolver el vehículo y firmar un nuevo contrato, de modo que puedes cambiar de vehículo cada tres o cuatro años. Una opción que permite tener los últimos modelos a tu disposición, coches más seguros y sostenibles. Además, el renting incluye todos aquellos gastos que conlleva tener un coche, como las revisiones del vehículo, cambios de neumáticos, seguro a todo riesgo, incluso vehículos de sustitución, etc.

En cambio, si prefieres pagar un coche de forma cómoda, ya que la cuota suele ser bastante baja al no incluir mantenimiento, impuestos, seguro, etc. sin duda, la mejor opción es el leasing, ya que en el renting el propietario del vehículo siempre será el arrendador.

Decidir cuál de las dos opciones es más interesante dependerá de las necesidades de cada particular o empresa. Si no se descarta la opción de comprar el coche una vez finalizado el contrato, sin duda se debe optar por el leasing sin olvidar todos los gastos que conlleva. Pero, si lo que se está buscando es disponer de los últimos modelos, además de olvidarse de los gastos derivados del uso del vehículo y solamente preocuparse por el combustible, la mejor opción es el renting.